Overstriding, el clásico error al alargar la zancada que debemos corregir

cadencia corredores
Correr es algo más

Cuando empezamos a correr desde cero, tenemos la sensación de que alguien nos está sujetando las piernas, como si no pudiésemos alargar la zancada, vamos dando pasos muy cortos. Conforme vamos ganando algo de fondo y resistencia, nuestra obsesión es ir más y más rápido, bajar los ritmos por kilómetro cueste lo que cueste.

El problema es que esa mala práctica de querer correr más rápido nos lleva también a sacrificar la postura al correr, mandamos a tomar viento la técnica de carrera con tal de bajar unos segundos el crono. Uno de los errores más frecuentes es el overstriding, un palabro muy raro, que no tienen una traducción directa en español, pero que es muy sencillo de entender.

El overstriding: ¿qué es y cómo afecta al corredor?

Un error clásico al tratar de aumentar la velocidad es alargar mucho la zancada, querer abarcar más terreno en un sólo paso, esto es precisamente lo que provoca el overstriding: aterrizar muy por delante de nuestro cuerpo.

Overstriding zancada

Esta consecuencia de querer ir más y más rápido provoca que descuidemos la técnica de carrera. Una zancada muy larga suele provocar también que aterricemos con el talón en lugar de con el medio pie, sin embargo esto no siempre se cumple: se pueden dar los casos de hacer overstriding aterrizando con los metatarsos o pisar justo en el centro de gravedad primero con el talón.

En cualquier caso el overstriding (de stride, zancada en inglés, “sobre zancada”) representa una forma poco eficiente de correr y provoca inevitablemente un gasto de energía innecesario, que con el paso de los kilómetros se va acumulando. Además, también puede provocar dolencias en las articulaciones inferiores, principalmente en rodilla, tibia y sóleos, ya que esas zonas reciben mayores impactos con cada zancada adelantada, lo que puede acabar en lesión.

Adelantar la zancada tampoco ayuda a la transición de la pisada, de hecho haciéndolo no tendremos un movimiento fluido, sino que al pisar por delante del centro de gravedad provocamos un “parón”, nos frenamos continuamente en cada apoyo.

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Corregir el overstriding cuidando la técnica

Vaya novedad, diréis, todo pasa por la técnica. El aumento de la velocidad debe llevar también un aumento de la cadencia de carrera (pasos más cortos, más rápido), que podría ser ideal entorno a los 170 – 190 pasos por minuto, pero no por ello se debe alejar el pie, sino que el apoyo debe producirse lo más cerca del punto de gravedad.

Por supuesto, esto no es una verdad absoluta, atentos al siguiente vídeo de James Dunne, de Kinetic Revolution. En él nos muestra una vez más las diferencias entre velocistas y corredores de fondo, centrándose aquí en el punto en el que apoyan. En el caso del vídeo a alta velocidad de Bolt, el apoyo es justo en el centro, clavado, pero en el caso de cracks como Haile Gebrselassie o Mo Farah, su aterrizaje es un poco por delante, aunque siempre en el comienzo de la fase de flexión de rodilla, nunca estirada por completo.

Así, la mecánica es más fluida, la oscilación vertical es menor y si se trabaja el pie/tobillo reactivo (leer sobre este tema una interesante entrada en el blog de Vicente Úbeda), el tiempo de contacto también será menor.

Y tú, ¿haces overstriding? una forma sencilla de averiguarlo es grabándonos, prácticamente todos tenemos smartphones capaces de grabar en slow motion y si quieres practicar el aumento de la cadencia, puedes utilizar una aplicación de metrónomo y escuchar el ritmo con los auriculares mientras correr. Existen en todas las plataformas, como esta para Android o esta otra para iOS.

  • Sí que es verdad que cuando le doy caña la postura va cambiando a peor poco a poco, hasta que me doy cuenta y la corrijo. Iremos mejorando la técnica. Gracias por el consejo 🙂

    • Así es Mario, el cansancio nos destroza la técnica (por poca que tengamos xD) y tenemos que estar atentos para recuperarla. Un saludo!!