mejores ofertas prime day deporte

Escribo estas palabras un 20 de octubre de 2016, voy sentado en el coche 8 de un AVE con destino a Madrid. Es un vagón en silencio, se escucha la lluvia en los cristales. Según el móvil vamos a 285 kilómetros por hora, he mirado por la ventana y me he acordado que hace un año estaba cruzando la meta de mi primera Maratón.

Aquel día acabé agotado, cansado como nunca y la pereza me hizo no escribir lo que ocurrió. Ya está bien. La parte mala es que ha pasado mucho tiempo y probablemente olvide detalles, pero es el momento de escribir (más bien acabar, porque tengo muchos fragmentos sueltos en borradores, y en mi cabeza) la crónica de mi primera Maratón, un año después de vivirla.

Como cualquier otra persona, uno se pone sus retos y objetivos. En caso de ser corredor, esos objetivos suelen consistir en mejorar el estado físico, rebajar las marcas personales y, por supuesto, cruzar las metas que tanto imaginamos en nuestra cabeza. No soy de los que se salta fases a lo loco en lo referente a distancias.

Quería correr una Maratón

Había corrido carreras de 5K, 10K y Media Maratón, así como distancias intermedias y claro, me dio por pensar en lo siguiente. La idea de correr una Maratón me atraía, por supuesto, cualquier corredor quiere vivir esos 42.195 metros alguna vez en la vida, así que tras pensarlo y hablarlo conmigo mismo durante unas semanas, decidí dar el paso.

Preparar una Maratón no es entrenar para un 10K, así que decidí poner un poco de orden y no recurrir a cualquier plan de entrenamiento de los miles que se pueden encontrar en Internet. Un plan debe ser individual, debe poder adaptarse y evolucionar junto con el corredor. Y corregirse si es necesario. Por ello, pense en contar con la ayuda y los conocimientos de Vicente Úbeda (con quien me ‘crucé’ hace años por cosas de Internet, gracias a este blog).

Le envié un email el 11 de mayo a media noche y nos pusimos en marcha. El objetivo era la Maratón de Murcia que se celebraba el 18 de octubre de 2015, así que por delante habían unos 5-6 meses para prepararla.

entrenamiento maraton

¿Por qué Murcia? Bueno, el motivo era más sentimental que otra cosa. No es una maratón ultrapopular ni concurrida por miles de atletas, como podrían ser las de Valencia, Madrid, Barcelona o Sevilla, por ejemplo, pero siendo mi primera Maratón, Murcia era como correr en casa. No soy murciano, pero casi. Además, conocía prácticamente todas las calles por las que pasaba el circuito, así que todo sería ‘familiar’.

Obviamente un 18 de octubre en Murcia todavía hace calor. Puedes tener suerte y que te amanezca un día fresco, pero si se cumplía la normalidad, haría calor. Y lo hizo. Pero bueno, para eso estaba la preparación durante el verano y en esta zona por calor no iba a ser.

Otra de las razones de acudir a un entrenador para preparar la Maratón era que me obligaba a mi mismo a ser constante. Sabía que debía ser regular, que debía “rendir cuentas” a alguien, tenía que contarle mis sensaciones tras los entrenamientos.

Al final te quedas con los buenos momentos de los meses de entrenamientos

Bueno, así pasaron los meses de entrenamiento, hubo de todo, disfruté y sufrí a partes iguales con todo tipo de entrenamientos, y aprendí a gestionarme, a regular, a alcanzar ese punto durante algunas salidas en el que podrías seguir corriendo para siempre, por tiempo indefinido, porque parece que vas fácil, cómodo, concentrado, fluido. O al menos esa es la perspectiva que tienes cuando lo vives.

Ese tiempo me sirvió también para aprender de errores, para probar material y para cambiar a tiempo cosillas que el día de la carrera te la pueden liar. ¿Por ejemplo? los geles. Esto es un tema súper personal porque la alimentación que a mi me sienta bien, no tiene porqué sententarte igual a ti. Y viceversa. Estuve tomando geles GU durante unos 3 meses sin darme ni un problema hasta que llegaron las tiradas más largas, y resulta que en esos días, me sentaban terriblemente mal en el estómago. Quizá fue psicológico, pero cambié a los Multisport Multicarbo y desaparecieron los problemas. Cuando se dice que hay probar todo antes de una carrera, y por supuesto no estrenar nada, es por algo.

[Vaya tocho y todavía no he llegado al día de la Maratón] Llega octubre, últimas semanas de entrenamiento y yo acojonado. Sabía que había entrenado bien, por una parte estaba confiado y por otra no quería cagarla. Desde el primer momento en que me planteé correr una Maratón me dije a mi mismo que el objetivo sería acabar y punto, que daría igual el tiempo. Ya habría tiempo rebajarlo, esta vez quería disfrutar… pero claro, mi yo competitivo no estaba tan de acuerdo con eso conforme se acercaba la fecha.

Jamás en mi vida había estado tan en forma. Eso sí, qué puta es la mente, los días previos a la carrera ya con los últimos trotes, sentía dolores que jamás había notado. No eran nada, sólo fantasmas.

Y llegó el día

Otra suerte de correr ‘en casa’ era que podrían ir a verme amigos y familiares, y eso se agradece porque el subidón que te pega cuando pasas por una zona del recorrido en la que están ellos es brutal. Vamos, es que habría que hacer un estudio para ver cómo cambia nuestra postura y técnica al pasar frente a conocidos. Menos cuando vas muy jodido, entonces la cosa cambia.

Todo el material estaba preparado, no me extenderé mucho en detallarlo porque ya grabé un vídeo y escribí un artículo en el que lo explico todo: equipación (ojo con la modificación en el pantalón), zapatillas, calcetines, alimentación, accesorios… todo tenía un por qué y, como dije en su día: esto es lo que utilicé yo, no significa que sea una receta universal.

Bien temprano salí hacia Murcia, con Sergio, Santi y Reyes. Por cierto, Sergio me acompañaría durante la segunda mitad de la carrera, y lo cierto es que acabó siendo fundamental para que yo acabase. Como decía antes, mi objetivo inicial era acabar, pero dado que los entrenamiento habían ido bien, decidí (previamente comentado con Vicente) marcar un ritmo de crucero a 5 minutos por kilómetro. Es decir, de esa forma la meta estaría en torno a las tres horas y media. Todo esto en teoría.

La salida de la Maratón de Murcia se dio con retraso, bastante retraso. No sé exactamente qué pasó con la organización pero hubo algún corredor que se puso más nervioso de lo que debía y perdió los papeles. En fin, pistoletazo de salida y yo puse en marcha el ritmo crucero. No iba a 5 min/km clavado, pero rondando entre 5’ y 5’10. El primer 10K se pasó volado, pero literal, estaba muy concentrado y quizá fue la euforia de verme ya en el día clave, estaba disfrutando.

sergio pedro palabraderunner maraton murcia

Aprovechaba cada avituallamiento, ya fuese para dar un pequeño sorbo a agua o isotónico, o para aprovechar ese líquido con el gel que tocase y así digerirlo un poco mejor (en total tomé 4). En el kilómetro 13 parada, meada técnica. Se fueron unos segundos 5’22’’ ese kilómetro, recuperé el siguiente a 4’54’’. Curioso que durante las tiradas largas parase hasta 4-5 veces, pero en la Maratón no volví a necesitarlo.

Como un reloj… hasta que el reloj se paró

Pasaban los kilómetros y yo como un reloj: del km 15 al 29 todo según lo previsto (entre 5’ y 5’10). Me sentía bien, de verdad, además en ese momento ya iba acompañado por Sergio, que entró en el ecuador de la carrera. También había visto a mi familia y amigos en varias partes del circuito (gracias Mario, Andrea, Cris, Reyes y Santi).

Pero ay señor, ¿os suena lo del muro, el tío del mazo y todo eso no? Pues yo me di con todo.

Para muestra, los parciales de toda la carrera:

ritmo maraton murcia total

Y los tiempos del kilómetro 30 hasta Meta:

Parciales final maraton

Apareció el Tío del Mazo con todos sus primos

Menudo petardazo pegué. Tremendo. No es que fuese lento, es que no podía hacer nada más, no era capaz de acelerar, ni las piernas ni el cuerpo me daba para más. Jamás he estado tan agotado en mi vida. Yo me vine abajo pero total, es que no me veía acabando. La enorme recta de ida y vuelta de la avenida Juan Carlos I se me hizo eterna, estaba fundido, paraba y arrancaba, pero nada.

Ahí fue cuando Sergio se hizo fundamental, estuvo animándome de todas las formas que imagines. GRACIAS.

De un paso a otro, mis gemelos se quedaron tiesos y totalmente bloqueados, estaba sufriendo, mucho, y era el kilómetro 41-42, es que literalmente no quedaba nada joder. Entramos en Gran Vía, al final, tras una curva, estaba la Meta. Yo iba como un palo, me hubiese gustado verme desde fuera, los de The Walking Dead parecerían aficionados.

Con todo, el tiempo se me había ido por completo, pero estaba todavía por debajo de las 4 horas. Última curva, estaban todos los mios, mi madre entró al asfalto y corrió unos metros conmigo. Yo medio llorando. Ya estaba, veía la Meta. 3:59:07.

meta primera maratón palabraderunner murcia

Cruzo el arco y me quedo en el sitio, parado, sin hacer nada. Qué cansado estaba.

Ahí, en ese instante, compartes extraños sentimientos y sensaciones con el resto de corredores. Para pasar a la zona del avituallamiento final había que bajar unas escaleras, no serían más de 6 o 7 escalones, pero eh, había que bajarlos. Me dispongo a ello y a mi derecha hay otro corredor, llorando porque no es capaz de bajar la escalera. “Venga, vamos” y bajamos siendo cada uno la muleta del otro.

Me siento en un banco, yo y mi medalla. Agacho la cabeza y me echo a llorar.

pedro palabraderunner maraton murcia 2015

No sé cuánto dura ese momento, pero pronto siento arcadas y, apartado tras un seto, tiro todo lo que tenía que tirar. Pese a todo, por dentro estaba feliz. No era la carrera que imaginaba, la Maratón es larga y da tiempo a pensar mucho, puede pasar de todo. Para celebrarlo, unas cervezas y algo de comida de verdad en la Plaza de las Flores de Murcia, con los míos.

Como suele ocurrir, ese día me dije que tardaría en correr otra Maratón. Días después ya no pensaba lo mismo, por desgracia no será en este 2016, pero volveré.

7 COMENTARIOS

  1. Grande Pedro. En mi estreno, Valencia 2013, también me pegué un buen hostión contra el muro pero salí adelante, como tú, y conseguí terminarla cercano también a las 4 horas. Cómo somos, ¿verdad?, que aunque aquello seguramente ha sido de las experiencias más duras en lo deportivo, volvemos. Al maratón murciano iré alguna vez, seguro. Cerca de casa, no muy caro ni masificado, una ciudad que visito por trabajo de vez en cuando y en la que siempre saco algún rato para entrenar y desconectar del trabajo…
    Ánimo ya por la siguiente

    • Pues sí Jordi, nos gusta sufrir jajaja lo mismo digo, mucho ánimo con lo que venga. Lo que más eché en falta de Murcia fue que, salvo en el centro, el resto del recorrido vas sin público y mentalmente se hace duro. Un saludo!!

  2. Buenas Pedro.

    ¡Vaya vivencia y gracias por compartirla!, yo estoy en el tramo final de la preparación para mi primera Maratón en Valencia, ya que el año pasado mientras intentaba prepararla acabé lesionándome :(. No puedo opinar todavía sobre que es correr un maratón pero si sobre el entrenamiento que hay que hacer para llegar preparado a él. Creo que el estar ya en la misma línea de salida es un mérito enorme y un subidón impresionante, ya que son muchos días, muchas horas, acumulación de fatiga, molestias que van saliendo…, pero vas viendo como el estado de forma que vas cogiendo es muy bueno y te vienes arriba :D, mi objetivo es acabar y si es posible no sobrepasar las 4h, pero leyendo tu historia y la de otros compañeros, sólo me viene a la cabeza esos kilómetros 30-32 donde está el tío del mazo y me acojono ^^, ya que, vayas más rápido o más despacio hay que pasarlo, intentaré no pensar en ello y disfrutar de los kilómetros, ¿que aparece? pues a sacar fuerzas de donde se pueda, pero estoy deseando ya que llegue el día y vivir esa experiencia.

    ¡Nos vemos!

    • Hola Tony! Muchísima fuerza para lo que queda, ya estás en la recta final, ya verás como sale todo bien. Eso es, tras vivirlo, pienso que la Maratón es mucho más que la carrera. Como tu dices, la Maratón también son todos esos meses de entrenamiento, de cuidarse y de ajustar horarios para llegar a todo.
      Lo dicho, espero que vaya todo genial, que seguro que si Tony 🙂

  3. Gracias por compartir tu experiencia pedro. Yo vivo algo muy similas hace un año también e mi primera maratón. Mi crónica no sería muy diferente a la tuya. Es más no he vuelto a correr distancias largas desde aquel maratón. La mayor diferencia fue que yo por errores de novato al no tomar en cuenta el clima y los vientos de día, me fundí en el kilómetro 21k. Era un circuito circular de 2 vueltas. Al terminar los 1ros 21k hice una autoevaluación y me di cuenta que era imposible seguir a ese ritmo. Fue tal el bajón mental que estuve a punto de dar la vuelta y dejarlo. Por suerte seguí corriendo… A partir del kilómetro 25 empezaron los calambres y en el 32 ya eran terribles. Caminando y corriendo lo que podría llegue al 39 donde me esperaba uno de mis mejores amigos. Era tal el cansancio físico y mental que rompí a llorar de allí hasta la meta (20 minutos después) Al final 4:15.. cuando hice los primeros 21k en 1:55… Algún día lo intentaré otra vez. Una de las experiencias mas hermosamente jodidas que he vivido.
    Saludos
    P.

  4. Muy buenas! también fue mi primera maratón e igual por motivos emocionales, al igual no soy murciano pero casi 😉 la ida y vuelta a JC I fue eterna jajaja que pena conocerte en esas fechas. Este año es en enero de 2017, la descartas definitivamente?

DEJAR UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Escribe tu nombre aquí

Los datos de este formulario solo se utilizan para gestionar tus comentarios. Tu privacidad es fundamental para nosotros y en todo momento tienes derecho a acceder, modificar o suprimir tus datos.

Si marcas la casilla para recibir las novedades de Palabra de Runner en tu email, los datos se guardarán en MailChimp (proveedor de Palabraderunner.com), que está acogido al acuerdo EU-US Privacy Shield, por lo que cumple todas las leyes. Por supuesto, en cada email habrá un enlace para darte de baja si así lo deseas. En nuestra Política de Privacidad puedes encontrar todos los detalles.