Correr es algo más

Las pulseras cuantificadores son uno de los productos que han explotados en los últimos años. Marcas como Fitbit, Jawbone o empresas tan conocidas como Nike con su Fuelband (que recientemente ha añadido compatibilidad con Android) o Samsung con sus Gear se han apuntado a la moda de estos dispositivos que ponen los dientes largos a todos aquellos que buscan registrar y conocer hasta el último paso y mínima caloría que gastan cada día.

Los fabricantes de relojes GPS más conocidos comienzan a lanzar este tipo de productos y uno de los últimos en hacerlo ha sido Garmin, la compañía americana presentó la Garmin Vivofit, su apuesta para competir en el mercado de pulseras cuantificadoras aprovechando la gran posición de su nombre entre los deportistas de todo el mundo que saben el buen hacer con otros dispositivos como los Forerunner o los Edge para ciclistas.

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Hicimos una presentación de la Garmin Vivofit en su momento, donde os contamos sus funciones, características y demás, pero hemos tenido la oportunidad de pasar unas semanas con ella, probándola a fondo en el día a día y también por la noche, ya que este modelo incluye análisis del sueño. Así, os dejamos con nuestro análisis y experiencia de uso de la Vívofit:

Review de Garmin Vivofit, cuantifica tu vida

En primer lugar, antes de comenzar, ¿qué es realmente una pulsera cuantificadora?. Hay que diferenciar muy bien entre esto y un reloj GPS de los que acostumbramos a llevar cuando corremos. La Vivofit, pese a ser de Garmin, no dispone de módulo GPS, por lo que no nos localiza ni registra por los que nos movemos. Esto no es un fallo de Garmin, sino que ocurre en prácticamente todas las pulseras de este tipo, porque precisamente esa no es su función principal.

Estas pulseras, mediante una serie de sensores acelerómetros incluidos en su interior, detectan nuestros pasos, kilómetros estimados, calorías, etcétera, y gracias a su conectividad Bluetooth es posible sincronizarlas con el ordenador o con un smartphone para ver estadísticas, nuestra posición en la clasificación junto con otros usuarios y mucho más. Es decir, no se centran en registrar sólo los X kilómetros que hagas al salir a correr, sino que es un complemento más del día a día.

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Todas las operaciones de la Vivofit se encuentran en el núcleo, que se puede separar fácilmente de la correa, fabricada en silicona y que viene en dos tamaños (ambos incluidos), un buen detalle para personas con dispares grosores de muñeca, además esto permite variar el color de la pulsera de forma sencilla. Aunque alguno de nuestros lectores me avisó de que el cierre no era del todo válido y se soltaba, yo no he tenido ningún problema al respecto, sin embargo Garmin pone a disposición de quien lo quiera Vivokeeper, un accesorio para solucionar esos problemas.

El aspecto de la Garmin Vivofit no puede ser más sencillo, tan sólo encontramos un botón lateral para cambiar entre las funciones y la propia pantalla, que es lo único que vemos del núcleo cuando está metido en su hueco. Se trata de una pantalla LCD invertida que asegura su lectura incluso a pleno sol, aunque un gran punto en contra es que no dispone de iluminación por lo que con poca luz es muy difícil de ver y en la oscuridad directamente imposible.

En mi opinión esto en un fallo importante, pues la Garmin Vivofit también tiene función de reloj (y calendario), algo que se pierde sin luz, pero por otra parte, no tener iluminación también le proporciona una enorme autonomía, un factor realmente importante en este tipo de accesorios en el que es una molestia estar continuamente recargándolos cuando se supone que debemos llevarlo puesto todo el día.

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Así pues, la Garmin Vívofit no tiene una batería en sí, sino que utiliza dos pilas de botón CR1632 que nos aseguran una duración de 1 año y pasado ese tiempo, las cambiamos y listo. En cuanto a la comodidad de la pulsera, no hay quejas, se sujeta bien, es agradable, muy ligera y pasa desapercibida por su sencillo diseño, aunque quizá echo en falta que sea un poco más delgada en la parte del núcleo, pero nada incómoda.

En la caja, además de dos pulseras de diferentes tamaños, el núcleo y los librillos de inicio rápido y garantía, viene el adaptador USB – ANT+ para sincronizar la Vivofit con el ordenador y subir todos los datos a Garmin Connect (del que a continuación hablaremos). ANT+ es un estándar de conectividad muy utilizado no sólo por Garmin para emparejar diferentes dispositivos con accesorios, así es como por ejemplo se unen la banda de frecuencia cardíaca (hay un pack de Vívofit + cinta del pecho), podómetro, medidores de cadencia en ciclismo y demás.

Eso sí, yo no lo he utilizado mucho, ya que es mucho más rápido y sencillo sincronizar los datos por Bluetooth directamente con el smartphone mediante la aplicación de Connect, evitando así tener que depender del PC. Vale, entonces ¿qué podemos hacer con la pulsera y qué datos se muestran en la pantalla?

Funciones y características de la Garmin Vivofit

En primer lugar tenemos el pantallazo del número de pasos que llevamos acumulados en el día; el contador tarda unos 20 pasos en ponerse en marcha cuando andamos, pero luego podemos ver como avanza en directo (cosa que por ejemplo no ocurre en el Forerunner 15, que acumula en bloques de 100 aproximadamente). Por supuesto el contador se comienza de cero a media noche, aunque queda guardado en la memoria por si tardáis unos días en sincronizar con Connect.

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La segunda pantalla que aparece al pulsar el botón es “Goal”, es decir, nuestro objetivo de pasos para ese día. Garmin Vívofit va adaptándose a nuestros hábitos, por lo que si un día superas esa meta, la del día siguiente será mayor y, del mismo modo, si no llegas a esa cantidad, se rebajará automáticamente. Con esos datos, la pulsera calcula la distancia recorrida, pero ojo, no mediante GPS, sino es una cifra obtenida según el acelerómetro interno.

Las tres siguientes pantalla muestran las calorías gastadas durante todo el día (cálculo aproximado según tus pasos e información personal), la hora, la fecha y por último, la frecuencia cardíaca. Para esto último es necesario disponer de una banda del pulsaciones compatible con el estándar ANT+, no es necesario que sea exclusiva de Garmin, otras como las de Timex también funcionan. Como veis, es muy sencillo pasar entre las funciones con un único botón. Para activar el “modo noche” basta con mantener pulsado el botón antes de meternos en cama, hasta que la pantalla muestre el mensaje SLEEP y así comienza a monitorizar nuestro sueño y cuánto nos movemos durante la noche.

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El objetivo de la Garmin Vivofit es, ante todo, motivarnos para que hagamos más pasos que el día anterior (o al menos lo intentemos). Para ello, la pantalla mostrará una barra de color rojo en la parte superior cuando estemos mucho tiempo parados, ¿cómo se quita? levantándote y andando unos 3 o 4 minutos. ¿Cuál es el problema? la única forma de enterarnos de esa “inactividad” es mirando la pantalla y viendo la línea roja, ya que esta pulsera no dispone de ningún tipo de aviso por vibración, sonido o notificación luminosa, algo que en mi opinión es totalmente básico.

Sincronización de Vivofit con Garmin Connect

La gracia de las pulseras cuantificadoras es tener a tu disposición todo tipo de estadísticas y datos de interés sobre tu actividad diaria y rutina. En este caso y como en todos los dispositivos de Garmin, esa información está disponible en su plataforma Garmin Connect, de sobra conocida por todos los usuarios de los relojes GPS. Para sincronizar Vivofit con Connect tenemos dos formas:

Por un lado podemos hacerlo mediante el ordenador, descargando el programa Garmin Express y conectando el adaptador USB-ANT+ que viene en la caja. En ese momento basta con mantener pulsado el botón de la pulsera, exactamente igual que si activásemos el modo noche, pero en este caso debemos esperar hasta que aparezca la palabra SYNC. Automáticamente, si el PC está conectado a Internet, los datos se subirán a Connect y serán accesibles desde cualquier dispositivo.

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La segunda forma de sincronizar la Garmin Vivofit con Connect es mediante Bluetooth gracias a la aplicación para smartphones. En este caso debemos descargar primero la App (disponible para iOS y Android), iniciamos sesión con nuestra cuenta, activamos el Bluetooth del teléfono y pulsamos el botón hasta ver el mensaje de Sync. Esta segunda manera de pasar los datos es la más rápida y la que he usado durante todo este tiempo, ya que no dependes del PC.

Una vez tenemos todos los datos subidos a Connect, podemos consultarlos tanto desde la Web como desde la App. Allí encontramos resúmenes por días, semanales y mensuales del recuento de pasos, calorías gastadas, kilómetros recorridos, diferentes gráficos de evolución, etc. En el caso del análisis del sueño, echo en falta algo más de información, ya que sólo aparece el tiempo que hemos dormido y un gráfico en el que los “picos” son movimientos durante la noche.

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En la web de Connect encontramos algo similar, aunque más detallado, con desglose por horas en las que hemos estado parados, activos, muy activos, durmiendo, si hemos intercalado con algún deporte y además es desde aquí donde configuramos los datos y pantallas que queremos que se muestren en la Garmin Vívofit. Con todo y para tratar de seguir motivándonos, tenemos el ranking con las puntuaciones de nuestros amigos (si también usan un Garmin) y las medallas, que conseguimos desbloqueando logros (por ejemplo “alcanzar 50.000 pasos”, etc.).

Conclusión

A la Garmin Vivofit no se le puede pedir que sea un reloj GPS, porque esa no es su naturaleza. Es una pulsera cuantificadora y cumple su papel con creces, por lo que está totalmente recomendada a aquellos que busquen registrar cualquier actividad durante el día, y la noche. Es discreta (aunque depende del color), no es demasiado grande (aunque podría ser más fina en la parte de la pantalla) y es cómoda, pero por supuesto, tiene puntos a mejorar.

Uno de ellos es la propia pantalla; en buenas condiciones de luz se ve genial, pero la falta de retroiluminación le resta usabilidad, además una forma de notificación por vibración sería genial. Eso sí, es una gozada no tener que preocuparse por la batería cada X días (recuerdo, aguanta un año sin cambiar pilas), cosa que sus rivales como la Polar Loop, FitBit o FuelBand no pueden decir.

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Si lo comparamos con ellos, por características la alternativa sería la pulsera Polar Loop, otro de los conocidos fabricantes que se han lanzado a este mercado. A favor de la Loop está la pantalla LCD iluminada, pero en contra que no es compatible con el estandar ANT+ (sólo Bluetooth) y hay que recargar la batería cada 5 o 6 días. Por tanto, si te gusta Garmin, tienes otros productos y utilizas su plataforma Connect, en mi opinión la Vivofit es una gran opción y un precio que ronda los 100€.

En concreto, la Garmin Vivofit sin banda de pulsaciones (con el resto de características intactas) cuesta 103€ en Amazonmientras que el pack con la banda para medir la frecuencia cardíaca sube hasta los 131€, también en Amazon. ¿Qué os parece este tipo de accesorios deportivos? Si tenéis cualquier duda, podéis dejarla en los comentarios.