El entrenamiento en elíptica para corredores lesionados

eliptica 1

A nadie le gusta lesionarse. Da igual ser un atleta de élite que un simple aficionado que corre para poder llegar a sus primeros 5 kilómetros, lesionarse es un fastidio. Por desgracia siempre, en algún momento, caeremos en una lesión y uno de los mejores ejercicios para volver a correr e ir recuperándonos poco a poco es el trabajo en la máquina elíptica.

La elíptica siempre se ha considerado una gran opción para realizar entrenamiento cruzado ya que, el movimiento que se realiza en esta máquina se acerca mucho a la forma en que corremos, pero claro, sin impactos y pudiendo además controlar y variar el nivel de intensidad. Otra de las grandes ventajas de la elíptica es su disponibilidad, ya que se pueden encontrar en la mayoría de gimnasios o incluso tenerla en casa.

Los beneficios del entrenamiento en elíptica

No hay ningún otro entrenamiento que emule al 100% al correr, sin embargo, el entrenamiento en elíptica puede ser considerado lo más parecido, y puede reportar los beneficios similares a atletas lesionados y en proceso de recuperación. Las comparaciones entre ambos ejercicios son algo limitadas, pero hay algunos estudios científicos que dan respuesta a parte de la relación.

eliptica 2

En un estudio realizado por la NCBI, el Centro Nacional para la Información Biotecnológica, los investigadores sometieron a 18 personas a ejercicio en un tapiz rodante y en una elíptica, siempre al mismo nivel de esfuerzo percibido. El objetivo era evaluar el consumo de oxígeno, el gasto de energía y la frecuencia cardiaca en ambos ejercicios. El resultado al que llegaron fue que, mientras que el nivel de pulsaciones era mayor en la elíptica, tanto el consumo de oxigeno como el de energía eran similares en las dos máquinas. Por lo que llegaron a la conclusión de que, durante el periodo de entrenamiento no competitivo o entrenamiento cruzado, la elíptica es una alternativa aceptable a la cinta de correr.

En otro de los estudios, no se encontraron diferencias en la frecuencia cardiaca entre los dos ejercicios, sin embargo sí llegaron a la conclusión de que el nivel de esfuerzo percibido en las piernas era mayor en la elíptica, por lo que puede producir resultados similares al running. En un tercer y último estudio, se compararon las mejoras metabólicas y cardiorrespiratorias tras utilizar una elíptica y una cinta de correr después de completar un programa de entrenamiento de 12 semanas. Según los investigadores, cuando el volumen e intensidad de los ejercicios son similares, las mejoras físicas se mantuvieron relativamente iguales.

Aunque los resultados de estas investigaciones son limitados, sugieren que pese a que la elíptica no es el sustituto perfecto a correr, sí permite mantener un nivel de rendimiento durante el tiempo que se está lesionado. Eso sí, esto no significa que la elíptica sea óptima para cualquier recuperación, puesto que habrá casos en que pueda agravar más la lesión pese a que no exista impacto, como pueden ser fracturas por estrés, lesiones en el Aquiles o problemas con la cintilla iliotibial. Por tanto, ante todo, hay que conocer y escuchar siempre a nuestro cuerpo.